Productores de San Juan advierten al gobierno que más que nunca necesitarán políticas activas de apoyo al sector productivo
octubre 24, 2008
Los empresarios del sector olivícola están entre la preocupación, la duda y el optimismo por las futuras exportaciones: Algunos dicen que la crisis internacional afectará los mercados y que ya bajó los precios internacionales del aceite de oliva; y otros señalan que toda crisis trae oportunidades y que la demanda de estos productos aún no bajó.
Hoy se reúne la Mesa Olivícola, conformada por los productores, industriales y funcionarios del sector, para tratar este y otros temas; pero ayer los olivícolas advirtieron al gobierno que más que nunca necesitarán políticas activas de apoyo al sector productivo.
“Estamos en un momento delicado, no para preocuparse pero si para ocuparse; ahora la participación del gobierno debe ser muy clara”, dijo Patricio Vallejo, presidente de la Cámara Olivícola de San Juan.
En medio de un clima positivo por la posibilidad de tener una cosecha récord de aceitunas esta temporada, los productores e industriales ya están remangándose la camisa para afrontar las futuras ventas al exterior.
En este sentido, el martes pasado el ministro de la Producción, Raúl Benítez, anunció un paquete de medidas para sostener las exportaciones locales, buscando destinos alternativos a los principales compradores, EEUU y Brasil, que son los que tienen mayores problemas por la crisis.
Los productores dijeron que si bien los precios del aceite bajaron después de la crisis, creen que están ante una “oportunidad”.
Este panorama está muy lejano del que plantearon los empresarios del sector en Mendoza, donde amenazaron con suspensiones y despidos.
Posiciones
El presidente de la Cámara dijo ayer que, en medio de la crisis internacional, hay “incertidumbre en el sector”. “Este es un año complejo y el rumbo es incierto. Estamos trabajando para buscar soluciones”, dijo Vallejo.
Antonio Olivares, de la Asociación de Pymes Olivícolas, dijo que “las crisis generan oportunidades, tenemos que podernos a trabajar, tenemos una oportunidad, que vendamos o no dependerá de nosotros”, dijo.
Fabián Famar expresó que el mercado está casi parado, “nadie quiere vender ni comprar, no hay precios definitivos, los compradores quieren pagar menos y el vendedor no quiere vender a esos valores”, señaló.
En cambio Carlos Pasquet aseguró que la demanda de aceite de oliva sigue firme en el mundo. Admitió que después de la crisis el precio de la tonelada pasó de 4.000 a 3.500 dólares precio FOB. A pesar de esa baja, Pasquet dijo que “quienes quieran vender a esos precios internacionales no hay problemas para comercializar”.
Fuente: www.diariodecuyo.com.ar




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