Leandro González, de Olivícola Lavalle: “con el tiempo van haber grandes abandonos de olivos”
febrero 26, 2009
Mendoza, Argentina. “Si no hay una solución inmediata, con el tiempo van haber grandes abandonos de olivos”. Así lo afirmó a PortalOlivicola.com Leandro González, de Olivícola Lavalle.
Por Sofía Gainza. sgainza@portalolivicola.com
En cuanto a la cosecha 2009, ¿qué perspectivas posee?, ¿cómo la percibe?
Mala para el productor, ya que el precio del aceite de oliva ha bajado. Además, de parte del Gobierno tanto Nacional como Provincial no hay una suba hacia los productores, siguen las retenciones y, además, países como España, Portugal poseen ventajas que nosotros no.
En cuanto a la perspectiva a futuro, vamos a ver qué pasa con la crisis internacional y qué políticas de gobierno se van a tomar con respecto al aceite de oliva.
En cuanto a la producción mendocina, este año hay una merma de un 40, 50% con respecto al año pasado. La aceituna no va a tener gran precio porque nosotros no hemos devaluado prácticamente, hemos tenido una devaluación de un 7, 10%; mientras que otros países como Chile, Brasil han tenido una devaluación importante, que es del 19,60%
Frente a esta situación, ¿cómo debería responder el sector?
De parte del gobierno no veo ninguna alternativa que le de al productor. En realidad, el que más va a sufrir el precio en la cadena va a ser el productor.
Si no hay una solución inmediata, con el tiempo van haber grandes abandonos de olivos. Por lo tanto, Argentina, que representaba algo en el mundo en cuanto a aceite de oliva, va a volver a épocas anteriores: vamos a producir poco y no vamos a ser determinantes hacia los mercados extranjeros.
Es muy preocupante la situación y, hoy por hoy, no le veo salida.
En este contexto, ¿qué medidas se podrían adoptar, tanto como sector como empresa particular?
Ninguna medida. La diferencia que tenemos con otros países exportadores de aceite como España, Portugal, Grecia es que tienen un subsidio que va directamente al productor. Si bien la crisis también los ha afectado muchísimo, el productor tiene mucho más con que defenderse que le productor de acá.
El olivo requiere de insumos para mantenerlo, producir y darle continuidad. El olivo lleva muchos años y hay que invertir en ello. Hoy por hoy, los costos de los insumos, de cosecha, de riego, de curaciones y mantenimiento perjudican al productor.
Está muy complicada la situación. De última en Mendoza tenemos riegos tradicionales y tenemos las plantaciones tradicionales, que eran alrededor de la viña o de la chacra; en cambio, Catamarca, La Rioja tienen un costo de electricidad muy elevado para lo que va a valer el precio del aceite de oliva.
Si bien los aceites de La Rioja y Catamarca no tienen la calidad de los de Mendoza o San Juan, esas provincias nos están ayudando a generar volumen en el mundo que antes no teníamos.
Así, por ejemplo, en la década del`90 producíamos 6.000 toneladas de aceite mientras que, actualmente, estamos produciendo casi 30.000 toneladas de aceite.
Hay una diferencia muy grande y se puede llegar a producir más. Pero, con esto, no creo que el productor se arriesgue a hacer nuevas plantaciones, justamente, por los grandes costos que hay y no hay perspectiva de ventaja económica.
De aquí en adelante, ¿qué camino debería seguirse?
El productor no tiene mucho camino que recorrer. O sea, o que le aumente el producto o que le bajen los insumos. Actualmente, no hay perspectiva de que aumente el producto ni que bajen los insumos tampoco. Por lo tanto, tendría que aguantar hasta donde pueda, como todo. Estamos todos en la misma situación.
¿Sería conveniente estimular el consumo interno?
Sí. Argentina exporta el 80, 90% de la producción de aceite, lo demás se destina al consumo interno, o sea, que éste es muy pequeño.
Convendría estimularlo, pero el problema es que el aceite de oliva en góndola es caro y no toda la gente puede acceder.
Por otro lado, hay aceites que no tienen etiqueta, no tienen código, no representan a ninguna industria. El estado debería proteger a los aceites y, también, protegerlos en los restaurantes para que éstos no den la alcucita sino que tengan el aceite con marca.
Esto es una manera de proteger el aceite bueno y evitar que hagan mezclas que son muy malas para la población. Aquel que empieza a consumir a aceite de oliva y prueba esos tipos de aceite, no los prueba más.
En síntesis, ¿cuál es el mayor desafío que tiene, actualmente, el sector olivícola?
Como fabricante pienso que el desafío es producir cantidad y calidad para competir en el mundo. Esto tiene que ir acompañado por el productor, quien tiene que ver el tiempo de cosecha, cómo aprovecharlo, cómo manipular la mercadería para producir calidad.
La única forma en que Argentina puede competir en el mundo es con calidad y la calidad la hace el productor, el fabricante y el fraccionador. O sea, si no podemos competir con los precios, compitamos con calidad.
Fuente: www.portalolivicola.com




Preocupante la nota. En un todo de acuerdo con el Sr. González sobre sus comentarios.
Debido al comentario sobre riego tradicional que menciona, pongo a disposición nuestro sitio web, para una evaluación del productor sobre éste sistema de riego para olivos. Saludos cordiales.
Ricardo Robinson
pyr Argentina