Guillermo Devita, Vivero Isabel: “si vas a salir al exterior con productos o servicios es necesario poder certificar”
Noviembre 30, 2009
Mendoza, Argentina. PortalOlivicola.com dialogó con Guillermo Devita, uno de los representantes de Vivero Isabel, el único vivero argentino con procesos de comercialización y venta certificados. “Todo va a tender a tener certificación”, dijo.
En un mercado de creciente competitividad y exigencia, cada vez es más necesario ofrecer y garantizar calidad.
PortalOlivicola.com dialogó con Guillermo Devita, de Vivero Isabel, para conocer más acerca de la aplicación de las Normas ISO y de su importancia.
¿Qué son las Normas ISO?, ¿cuándo comenzaron a aplicarse?
Las Normas ISO son normas que tienden al aseguramiento de la calidad de lo que uno, dentro de un proceso productivo, define como producto final.
En nuestro caso, a lo que se llama calidad es a las plantas de olivo y de vid que producimos y al proceso de comercialización también. Es decir, nosotros aseguramos la calidad de la planta y de recepción de los plantines, así como el servicio de que “esto te va a funcionar en campo”.
Las Normas ISO tienen ya dos o tres décadas. La última versión de Normas ISO, que es la que nosotros tenemos certificadas, son del año 2000: ISO 9001 versión 2000.
¿Qué beneficios conlleva la aplicación de estas normas?
El sentido de la norma es dejar explicitado un proceso productivo donde Bureau Veritas dice “esto funciona, este proceso es correcto”. Entonces, cualquier puede leer el proceso productivo y decir cuál ha sido la historia de su planta, dónde se inició y dónde terminó.
El proceso ha sido auditado y, dentro de lo que se define como calidad, cumple perfectamente con lo que la empresa dice que tiene. A modo de ventaja competitiva, hay un tercero que es una certificadora que habla de tu calidad.
¿Deben actualizarse?
Sí. Por ejemplo, nosotros tenemos nuestro primer chequeo el 18 de diciembre, después de un año. El certificado se extiende, generalmente, por dos años y se hacen siempre auditorías periódicas.
Es decir, como proceso de fabricación o comercialización tiene sus auditorías y nosotros realizamos auditorías permanentes. Vale aclarar que hay auditoría operativas y a nivel de dirección.
Además, la certificadora tiene auditorías programadas y otras que no lo son para verificar que se lleve adelante todo el proceso tal como vos lo has formulado y como se ha certificado.
Esto se renueva todo el tiempo, si constantemente no estás en movimiento en relación a la calidad lo más probable es que la certificadora no te renueve su certificado. Tiene un vencimiento el certificado.
Actualmente, ¿se está prestando una mayor importancia a todo lo vinculado con certificación de calidad?
Nosotros venimos un poco a la cola de lo que pasa en el mundo desarrollado, donde hace rato está funcionando. A nosotros nos toca cada vez más y cada vez baja más de nivel el tema de calidad, porque si vas a salir al exterior con productos o servicios es necesario poder certificar, poder decir sí lo que yo hago tiene calidad.
Por un lado están los cumplimientos y, por el otro, la calidad propia del producto. Estos dos elementos, muy fuertes en una relación, tienen que estar de alguna manera avalados por un proceso que funciona.
En las empresas muy grandes esto suena hace bastante tiempo, pero en las empresas chicas esto empieza a ser cada vez más importante y mucho más en las economías globalizadas, porque hay que salir al exterior para diversificar el riesgo interno.
Entonces, cada vez va bajando más la pretensión de la calidad y cada vez es más necesario. Si uno va a América, parte de Europa o África con la certificación de una Norma ISO ya se tiene bastante camino recorrido.
Además, esos países que son compradores te piden el manual de calidad, entonces de alguna manera uno tiene que hacer evidente y ellos revisan dentro del proceso de calidad si cumple con la necesidad de calidad de ellos.
El Sistema ISO lo que pretende hacer es decir “vos has definido esto como calidad y el procedimiento que aplicás es correcto, entonces certificamos tu calidad”, pero no define estándares de calidad mundiales. Entonces, ese manual queda abierto al comprador para que éste pueda chequear qué estamos definiendo como calidad.
Obviamente, en el concepto de calidad está la satisfacción del cliente. La definición de calidad la pone la empresa de algún modo, relacionado con su proceso hacia el cliente. Ahora, el nivel, el estándar, etc no es en todos lados igual y la certificadora lo que hace es decir sí o no a lo que vos has definido como calidad.
A su criterio, ¿por qué es necesario certificar?
La Norma ISO es un sistema muy bueno para quien tiende a asegurarse cosas. Todo esto tiende a resolver la duda del comprador, porque deja totalmente abierto y resuelto una cuestión que muchas veces el cliente no puede ver porque no está metido dentro la organización.
Creo que certificar no es un tema solamente de los viveros, sino un tema que pasa por la necesidad de muchas empresas de todas las actividades, incluso con los servicios.
En el caso de los viveros, por ejemplo, el proceso asegura que si te dicen que tal planta es arbequina realmente lo sea. Desde que la planta ingresa al sistema productivo hasta que se almacena y despacha lleva una trazabilidad, aspecto importantísimo dentro de la certificación que puede se consultado en cualquier momento del proceso. Entonces, vas a saber que el origen del material y el estado actual provienen de plantas madres que son arbequinas y que han sido certificadas de esa manera.
Todo ese aspecto de trazabilidad está asegurado en la Norma ISO y está destinado a decirle a quien se va a relacionar con vos que “todo está en orden”. Por ejemplo, nosotros estamos en un proceso de asociación con un vivero peruano y a ellos les interesó mucho que nosotros tuviéramos certificación de normas, ya que no quieren representar ningún producto que no tenga un respaldo a través de una norma certificadora.
Otro de los aspectos más importantes y relevantes de la certificación de normas ISO 9001 es la mejora continua. El Sistema de Gestión de Calidad (SGC) no termina con la mera certificación. Dentro de la concepción del SGC se involucra un aspecto dinámico y de adaptación permanente, con el propósito de mejorar la eficiencia en todos los procesos. Es un sistema que se retroalimenta constantemente, lo cual permite siempre estar evaluando lo que ocurre dentro de la organización, proponiendo mejoras para continuar ofreciendo “satisfacción al cliente”.
Mejorar es sinónimo de continuar con el proceso de calidad, de lo contrario estaría destinado a quedar en desuso pues no resolvería los problemas y desafíos que se presentan en le evolución de las organizaciones.
El tema de la certificación tiene mucha incidencia, es una apertura de puertas. Es como estar hablando en la calle con alguien e invitarlo a pasar. Creo que cada vez más todo va a tender a tener certificación y no sólo en ámbitos relacionados con el producto y con el proceso de servicio al cliente sino, también, relacionado con un proceso de inserción social. Es decir, yo te compro pero si no sólo producís buenas cosas sino que, además, tenés bien a tu gente, tenés una buena participación en tu comunidad, tus valores sirven al desarrollo de las personas, etc.
Fuente: www.portalolivicola.com




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