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España: el objetivo en Jaén es lograr un aceite de calidad

febrero 1, 2010

Jaén, España. Las denominaciones de origen aseguran que al inicio de la campaña se recogió mucho caldo de calidad, que ahora ha bajado. Se estima que la calidad puede repercutir en el precio del aceite incrementándolo.

SIN descanso. No hay tiempo que perder porque puede que en unos días vuelva la lluvia a la provincia. Y antes de que eso ocurra, miles de olivareros trabajan a toda máquina para recolectar una cosecha de la que se estima que -finalizando ya el mes de enero- al menos la mitad todavía se encuentra en las explotaciones agrarias.

La Consejería de Agricultura vaticinó un aforo de 530.000 toneladas para la actual campaña 2009/10, lo que significa que al menos 265.000 toneladas no se han recolectado aún. Ello, claro está, si finalmente se cumplen unas previsiones sobre las que desde el principio hubo serias dudas. Las organizaciones agrarias y las cooperativas no tardaron en recriminar que la Junta de Andalucía anunciara un aforo tan elevado, recordándole a la Administración siempre que fue posible que lleva ya dos campañas fallando (se produjo menos de lo estimado) y argumentando que la sequía y el estrés hídrico provocarían una merma del 10 por ciento sobre la cantidad prevista.

Ahora, las condiciones han cambiado en sólo un mes: embalses al 80 por ciento de su capacidad frente al pésimo estado que presentaban a primeros de diciembre (la media era de un 30 por ciento), parcelas inundadas, gran cantidad de aceituna en el suelo, caminos rurales intransitables, multitud de arroyos y cárcavas provocadas por las precipitaciones… Ante este panorama, los agricultores se han desesperado y las organizaciones agrarias fueron las primeras en asegurar que se había perdido en torno a un 20 por ciento de la cosecha, dependiendo en mayor o menor cantidad de las zonas, ya que las de campiña son más vulnerables que las de sierra.

La Junta de Andalucía se ha sumado ahora a estos pronósticos y ha avanzado -a falta de los resultados del informe que está elaborando- que se podría haber perdido entre un 20 y un 30 por ciento de la cosecha. Nuevo ‘palo’ a los olivareros, que estos días llenan los campos con el objetivo de recoger la mayor cantidad posible de fruto antes de que su degradación provoque que sea imposible su recogida, aunque esto ya está ocurriendo en muchos tajos. Aceitunas ‘achocolatadas’ o en tal estado de maduración que se deshacen en las manos. Además, el rendimiento graso también ha experimentado una bajada considerable en muchas de las explotaciones debido a los efectos de las tormentas. Para cuando las cuadrillas lleguen a algunas de las parcelas de la provincia, parte del fruto se tendrá que dar ya por perdido.

Cualidades del jugo

Pero entre todas las opiniones y valoraciones que se están haciendo en las últimas semanas sobre la caída en la producción, no debemos olvidar un aspecto fundamental de un producto del que se pregonan sus comprobados beneficios para la salud: la calidad.

Del ‘zumo de aceitunas’ no sólo es importante la cuantía, sino también sus cualidades. En este sentido, algunas de las voces autorizadas en la provincia son las denominaciones de origen, que trabajan a lo largo de todo el año para conseguir el valor añadido de la calidad como un aspecto más a valorar en el jugo a la hora de promocionarlo y comercializarlo.

Los asociados al Consejo Regulador de la Denominación de Origen Sierra de Cazorla han recolectado hasta el momento alrededor de 70 millones de kilos de aceituna, la mitad de los 150 millones que esperaban, aunque estiman que la lluvia ha arrasado en la zona entre un 10 y un 20 por ciento del fruto. “Lógicamente -apunta su gerente, Emilio Jesús Tíscar- el fruto que cayó al suelo al principio del temporal se encuentra muy deteriorado”. Sin embargo, subraya que “el inicio de la campaña en el que hubo una bonanza climatológica propició que se consiguiesen aceites de una calidad bastante buena”. Ello, unido al “buen hacer de los agricultores y también de las almazaras, separando el fruto del árbol y del suelo, hace posible que aún puedan obtenerse aceites de calidad, que es el objetivo del que cada año más agricultores son partícipes”, garantiza Tíscar.

La pregunta que cabe hacerse ahora es cómo repercutirá esta calidad en los mercados. ¿Hará que suba el precio del virgen extra? No hemos de olvidar que en meses anteriores este tipo de jugo se ha cotizado en niveles muy parecidos al virgen o al lampante, sin que el olivarero pudiera obtener mayores rentas por ofrecer un mejor aceite. No obstante, parece que el hecho de que esta campaña se vaya a recoger menos ‘zumo de aceitunas’ de mayor calidad ya está repercutiendo en las lonjas.

Así lo corrobora Esteban Momblán, gerente de la Denominación de Origen Campiñas de Jaén. Manteniendo todas las reservas de que en estos momentos el mercado se está comportando de una forma ilógica (se estima una reducción de cosecha, pero el precio sigue por debajo de los umbrales de la rentabilidad, a 1,99 euros el kilo la última semana), “lo normal sería que el virgen extra comenzara a cotizarse a un nivel más elevado, como ya está ocurriendo”, apunta Momblán. Así, asegura que ya se están produciendo variaciones al alza, aunque de momento son muy leves, al pasar de una diferencia de 0,03 euros de meses atrás a los 0,09 que se manejan ahora entre un lampante y un virgen extra. Por su parte, Tíscar aclara que “todo dependerá de la demanda de los mercados». «Si hay aceite de baja calidad en mucha cantidad, aún se cotizará más el jugo de más calidad y aquellas almazaras que oferten caldo de mejores características, podrán ponerlo en el mercado a un mejor precio”.

En relación a la venta de aceite en general, la consejera de Agricultura, Clara Aguilera, ya ha avisado de que “como no hay razones objetivas, no quiero pensar que haya determinadas especulaciones sobre los precios”. Además, insiste en la necesidad de trabajar más en la concentración de la oferta para que la producción tenga un mejor acceso a la comercialización. “Ése es el camino: integrarse en los grupos que hay o hacer nuevos con peso en la comercialización porque si no pasará lo que ha pasado siempre, que las cooperativas no venden el aceite. Vienen a comprarles y les ponen el precio”, señala Aguilera, quien lamenta que, además y circunstancialmente, el que fijan “ni siquiera es adecuado al mercado actual”. La Federación de Cooperativas Agrarias de Andalucía (Faeca) también ha solicitado a todos los productores de aceite de oliva de España que rechacen entregar sus aceites a la industria sin tener un precio previamente pactado.

Campiña

En la campiña, aún queda el 50 por ciento de la cosecha en el campo y una media de 40 días de recolección, por lo que a muchos olivareros les llegará el mes de marzo en las explotaciones, algo que no ocurría tan masivamente desde hace años, debido a la cada vez más rápida recogida gracias a la creciente mecanización.

También en esta zona habrá que valorar los daños producidos por la lluvia, ya que se barajan cifras también del 20 por ciento de pérdidas. En cuanto al aceite de más calidad, la mayor parte se recogió en esta zona desde finales de noviembre y hasta el 13 de diciembre, antes de comenzar el temporal. “El caldo que obtuvimos en esas semanas es incluso de más calidad que el año pasado”, aclara Momblán. El parón de la campaña se prolongó hasta el 10 de enero, cuando cayó entre un 20 y 30 por ciento del fruto del árbol, lo que “hará que bajen las características del aceite”, subraya el gerente de la DO Campiñas de Jaén.

Sierra Mágina tampoco ha escapado a los envites de la lluvia. El gerente de la Denominación de Origen de esta comarca, Manuel Jesús Sutil, aclara que se esperaba una producción un 10 por ciento más elevada que la campaña anterior, pero “tras el temporal no sabemos qué ocurrirá”, dice. En algunas zonas se habla de hasta un 30 por ciento menos, pero prefiere ser cauto a la hora de aventurar cifras. Aún queda la mitad de la cosecha por recoger en esta zona por una campaña muy condicionada por la lluvia y “habrá que esperar hasta el final de la recolección para comprobar si ha habido muchas pérdidas”, subraya.

En la parte más meridional de la provincia también recogen en estos días de sol y nublos la aceituna a marchas forzadas. “La recolección está siendo muy complicada por la lluvia y se ha caído bastante al suelo, aunque depende de las comarcas”. Son palabras de José Antonio Gallego, el que fuera presidente de la Denominación de Origen Sierra Sur desde 2006 a 2009, hasta que la Unión Europea considerase que no reunía las condiciones para su registro comunitario y retirara su solicitud (actualmente trabajan para volver a pedir la protección nacional de forma transitoria y poder constituirse después en Consejo Regulador). Al igual que en el resto de la provincia, apunta que “hasta mediados de diciembre el aceite que se recogió en la Sierra Sur fue de una excelente calidad, la cual se está viendo afectada ahora tras el temporal”, puntualiza.

Fuente: www.ideal.es

 

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