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Fausto Luchetti, ex Director del COI: “se sigue viviendo sobre los laureles del pasado”

septiembre 6, 2010

Madrid, España. “Es una verdadera pena que, desde el 2002, el COI haya prácticamente decidido parar cualquier actividad, en particular en el campo de la promoción”, afirmó a PortalOlivicola.com Fausto Luchetti, ex Director del COI.

Por Sofía Gainza. sgainza@portalolivicola.com

Fausto Luchetti ocupó el cargo de Director Ejecutivo en el Consejo Oleícola Internacional (COI) entre el año 1987 y 2002.

Conocedor del mundo olivícola creó en Italia y presidió durante dos años el Italian Regional Institute of Olive Tree and Olive Oil, un organismo con objetivos similares al COI. Actualmente, es consultor y productor de aceite de oliva y vino en una isla al sur de Sicilia.

En vistas a conocer la actividad que desarrolló en el COI y analizar la situación actual de la olivicultura mundial, PortalOlivicola.com lo entrevistó.

¿Qué representó para usted estar al frente del Consejo Oleícola Internacional?

Empecé a participar en los trabajos del COI como representante de la entonces Comunidad Económica Europea, en 1968, y desde entonces comprendí que el COI podía y debía tener un papel más importante en el desarrollo de la calidad y del consumo de aceite de oliva en el mundo.

Después de casi 20 años de actividad puramente administrativa, en 1986 se produjeron dos eventos importantes: la adhesión de España y Portugal a la CEE, y la negociación en la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) de Ginebra de un nuevo Convenio Internacional sobre Aceite de Oliva y Aceitunas de Mesa, que tenía en cuenta la nueva realidad de los mercados internacionales.

En 1987, bajo propuesta de la CEE, los Estados Miembros del COI aceptaron a la unanimidad mi nombramiento como Director Ejecutivo, lo cual me permitió realizar, en los más de 15 años que estuve al frente del COI, los objetivos del Convenio de 1986 con mucha satisfacción personal y profesional, debido a los resultados obtenidos.

¿Cuáles eran los principales objetivos del COI durante su gestión?, ¿a qué resultados se arribaron?

En las negociaciones del Convenio de 1986 en la UNCTAD de Ginebra, donde yo estaba representando a la Comunidad Económica Europea (CEE), se introdujeron nuevos objetivos a petición de la CEE, que tenían en cuenta la nueva realidad del mercado mundial del aceite de oliva, como consecuencia de la adhesión de España y Portugal a la CEE, y en particular:

- Refuerzo importante de la promoción, a la cual propuse y los Miembros aceptaron darle un corte institucional de educación, información del consumidor, a través del soporte a la investigación científica sobre las propiedades nutricionales y el valor biológico del aceite de oliva, y la difusión de los conocimientos científicos, a través de la organización de Conferencias, Simposio, en aquellos países donde se decidió emprender una actividad de promoción, entre ellos Argentina.

- Instaurar una cooperación técnica entre países oleícolas, con el fin de favorecer la trasferencia de la tecnología y la formación de cuadros, en particular en los países del sur-este del Mediterráneo, la mejora de la calidad de los aceites y una coordinación de las políticas de producción, industrialización y comercialización del aceite de oliva.

- Normalizar el mercado de los aceites a través de la adopción de métodos de análisis comunes para todos los países productores y consumidores de aceite de oliva, que fueran o no miembros del COI, mediante, entre otras cosas, la constitución de un grupo de estudio de expertos internacionales en el campo de la química oleícola.

Los resultados alcanzados durante los 15 años de mi gestión han sido por lo esencial:

En el campo de la promoción:

Búsqueda de nuevos mercados de consumo fuera de la cuenca mediterránea para paliar el desequilibrio entre oferta y demanda en los principales países productores (España en particular).

Promoción y apoyo a la investigación científica en distintos países como Estados Unidos, Canadá, Australia, Argentina, Japón, Thailandia, Taiwán, China, además de los países europeos, y difusión de los resultados a través de la organización de eventos.

Cabe destacar, entre los tantos, la organización junto con Oldways (Organización non profit muy cerca del mundo científico y de la nutrición, en particular de Harvard) de la 1ª Conferencia Internacional sobre la Dieta Mediterránea en el Harvard School of Public Health en Boston, USA, en 1993, con el apoyo del Jefe del Departamento de Nutrición Prof. Walter Willet, la cual representó la consagración de la Dieta Mediterránea en el mundo entero, gracias a la publicación y difusión de los actos de la Conferencia en la revista de Harvard, distribuida en todo el mundo científico.

(En 2008 he sido invitado, como “memoria histórica”, a la celebración, en el mismo lugar en Boston, del 15 aniversario de la primera Conferencia de 1993,con Oldways y el Prof. Walter Willet, que seguía al frente del mismo Departamento).

Desde entonces, un número importante de estudios e investigaciones han sido realizados bajo impulsión del COI en todo el mundo, cuya difusión en aquellos países objeto de la promoción, ha tenido en los niveles del consumo entre 1987 y 2002 (período de mi gestión) los resultados siguientes: Japón +625%, USA +412%, Taiwán +215%, Australia +140%, Canadá +103%.

Globalmente el consumo en estos países, en 2002, ha subido de 240.000 toneladas desde el inicio de las campañas de promoción del COI, a partir de 1987.

Muy importante ha sido, en este contexto, la idea de crear Asociaciones nacionales de importadores y distribuidores de aceite de oliva como principales referentes del COI, en USA, Canadá, Australia, Brasil y Japón, y la relativa puesta en marcha de un sistema de control de la calidad de los aceites comercializados en estos mercados, con el fin de garantizar los estándares cualitativos organolépticos y físico-químicos.

En el campo de la cooperación técnica:

Concepción, elaboración y realización de proyectos para la mejora de la oleicultura y de la comercialización del aceite de oliva en los países miembros del sur-este del Mediterráneo, mediante la colaboración de eminentes especialistas de las principales Universidades europeas y mundiales, así como la participación financiera de Organismos Internacionales de Naciones Unidas, en particular del Fondo Común sobre Productos Básicos (CFC).

Formación de más de 3000 técnicos naturales de los países arriba mencionados, en los distintos campos de actividad del sector oleícola.

En el periodo de 1987 a 2002, como resultado de la actividad del COI, el porcentaje de aceite de oliva virgen comestible a pasado a ser del 40% al 65% de la producción mundial; los rendimientos por hectárea, de 1,2/t a 2/toneladas y el porcentaje de los aceites envasados del 25% al 40% de los aceites comercializados.

¿Qué balance podría efectuar de su actividad en el COI?

Debido a los resultados mencionados, parece evidente que el balance de mi actividad en el periodo que estuve al frente del COI pueda ser definido como muy satisfactorio.

Y es una verdadera pena que, desde el 2002, el COI haya prácticamente decidido parar cualquier actividad, en particular en el campo de la promoción que tantos beneficios ha traído, durante mi mandato, al sector de la producción, de la industria, del comercio, en otras palabras, a la imagen del aceite de oliva en el mundo entero.

El hecho de que algunos países recién llegados de la Unión Europea ampliada a los actuales 27 miembros hayan querido realizar campañas de promoción para sus aceites de semillas a la imagen de lo que ha hecho el COI en los años 90, no tenía por qué interferir en el sector del aceite de oliva, del cual hoy más que en el pasado la Unión Europea sigue siendo el principal productor y comercializador a nivel mundial.

Finalizada su función en el COI estuvo al frente del Italian Regional Institute of Olive Tree and Olive Oil, ¿en qué consiste la actividad del mismo?, ¿cuándo y con qué objetivo fue creado?

L’IROO nace en Sicilia (Italia) en el año 2006 por voluntad política del Gobernador, quien me encargó redactar su Estatuto con el fin de mejorar, defender y promover la actividad oleícola y todo lo que gravita alrededor del sector, en las distintas fases de la filiera, desde el árbol hasta la botella.

Un acento particular he puesto en el Estatuto por lo que se refiere a la “visibilidad” de los aceites sicilianos (cuya calidad hoy en día es excelente) en los grandes mercados de consumo a nivel mundial, pues lo que todavía falta (como en otras áreas olivícola mundiales) es el aspecto “comercialización” del producto. En otras palabras, se sabe producir muy bien productos de calidad, pero no se sabe venderlos.

Básicamente, los objetivos del IROO son muy parecidos a los del COI, aunque a escala nacional.

Estuve a su frente como Presidente desde su comienzo con el fin de “encarrilar” las actividades que, debido también a la elevada calidad de los aceites, dieron pronto los frutos esperados. Sin embargo, y desafortunadamente, por razones de contraste político (en todas partes cuecen habas…) la actividad quedó y sigue bloqueada.

A grandes rasgos, ¿cómo describiría la situación actual de la olivicultura?, ¿cuáles cree que son los desafíos con los que se enfrenta la industria olivícola?

Con la entrada de España y de Portugal en la Unión Europea el panorama olivícola mundial ha cambiado de manera radical, sobre todo en España que, aprovechando las ventajas y contribuciones comunitarias, ha ampliado enormemente su potencial de producción (en 1986 no llegaba a las 400.000 toneladas, mientras que actualmente se sitúa a casi 1.500.000 toneladas, y, tratándose de olivos recientes, sigue aumentando cada año).

Además, la popularidad del consumo de aceite de oliva en el mundo, debido sobre todo a la difusión del mensaje relación nutrición-salud, ha empujado la producción en áreas hasta entonces “durmientes”.

El resultado es un desequilibrio patente entre oferta y demanda, pues después de unas campañas muy contundentes llevadas por el COI, específicamente en los años ´90, poco se hace hoy en día a nivel institucional en el campo del consumo y se sigue viviendo sobre “los laureles” del pasado (¡mientras duren!)

Y es una pena también que Argentina vuelva hoy en el COI en medio de esta situación tan difícil, después de haber vivido las primeras negociaciones de esta Organización en los años ´50 en Roma, en la FAO, con la participación de un gran personaje come era el entonces Representante Permanente Alterno Dante Floreal Mársico, que tuve el placer y el honor de conocer en su día.

Frente a esta situación, ¿qué estrategias deberían aplicarse?

Por muchos esfuerzos que se hagan para intentar reducir los costes de producción, el aceite de oliva será siempre mucho más caro que los demás aceites vegetales.

Sin embargo, hay diferencias importantes que justifican que se pida un precio elevado por este aceite. El problema es que el consumidor normalmente desconoce estas diferencias, compra a menudo únicamente con el criterio del precio y no se fija en el hecho de que el aceite de oliva es un zumo de una fruta que se llama aceituna y que los demás aceites vegetales proceden de semillas y a veces (caso de la soja) son unos subproductos de la producción de harinas proteicas (producto principal) destinadas al consumo animal.

En la estrategia que había puesto en marcha en materia de consumo durante mi gestión al frente del COI había creado una expresión que era “comprar una botella de aceite de oliva es invertir en salud”, expresión que tuvo un gran éxito en aquel estrato de consumidores de cualquier nacionalidad que, sin embargo, tienen las mismas características: son, con un término anglosajón, “health conscious”, es decir, se preocupan por la relación nutrición-salud, buscan productos de calidad y están dispuestos a pagar por estos productos.

Así se explica el incremento impresionante del consumo de aceite de oliva en países tan lejanos no sólo geográficamente sino también culturalmente, tales como Japón, Taiwán, Corea del Sud.

En el mundo existe un número suficiente de estos consumidores como para absorber la totalidad de los aceites de oliva de calidad producidos. Hace falta ir a buscarlos, explicarles que existe un producto que puede contribuir tangiblemente a prevenir aquellas enfermedades desgraciadamente tan populares y difundidas como las cardiovasculares, por ejemplo.

Ésta era la actividad principal que realizaba el COI en los años ´80 y ´90 en materia de promoción, con los resultados indicados sobre niveles de consumo. Esto es lo que ya no se está haciendo, con grave riesgo sobre posibles desequilibrios entre oferta y demanda en el futuro del sector.

Fuente: www.portalolivicola.com

 

Comentarios

Un Comentario a “Fausto Luchetti, ex Director del COI: “se sigue viviendo sobre los laureles del pasado””

  1. Dorian Gray en diciembre 8th, 2010 5:34

    Lucchetti gestionó el organismo de forma nepotista, despilfarró dinero público y consiguió aumentar su fortuna personal.
    Con su falta de rigor, y tratando un organismo internacional como si fuera el patio de su casa, preparó el camino para que el COI contara cada vez menos.
    Un balanc

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