Argentina: la agroindustria en alerta por la restricción a la importación
enero 26, 2012
Argentina. El olivo es uno de los cultivos que se verán afectados. Prevén problemas por falta de insumos y máquinas por la resolución 3.252 de la AFIP con vigencia desde el 1° de febrero.
La reciente resolución 3.252 de la AFIP que se pondrá en vigencia desde el 1° de febrero generó polémica y preocupación por parte de los actores del agro mendocino. La normativa indica que por cada importación a realizar debe hacerse una Declaración Jurada Anticipada de Importaciones (DJAI).
Una vez la misma en manos de la AFIP, los productores deberán esperar la aprobación de la importación. Desde el Gobierno Nacional explicaron que de esta forma se protegerá a la industria nacional.
La mayor preocupación radica en la falta de insumos para las diferentes industrias. Según manifestaron representantes de distintos sectores, aún no hay faltantes de material, pero estos se producirán en la medida en que para su fabricación o producción se necesiten componentes importados.
También señalaron que la agroindustria de Mendoza se verá perjudicada dado que demanda maquinaria y equipos que, por su complejidad, todavía no se fabrican en Argentina, y la aplicación de las normas pueden retrasar los planes de inversión.
“En general, una medida de este tipo tiende a complicar, más que a facilitar o proteger sectores que pudieran necesitar ayuda. No hablamos solamente de insumos, también de las máquinas cosechadoras. Una labor tan sensible para la producción agrícola como es la cosecha se verá más afectada de lo que ya ha estado en el año anterior”, indicó Mario Bustos Carra, gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo.
Olivicultura
Para la olivicultura, el caso es tal vez más preocupante, remarcó el gerente de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo.
“El precio internacional del aceite de oliva ha bajado 30% en los últimos dos años, mientras que los costos de producción para los mendocinos se incrementaron 38%”, continuó.
Calculan que en la olivicultura habrá faltantes de todo tipo de maquinaria utilizada para extracción por presión, extracción por centrifugación y separadores. Casi la totalidad de la maquinaria requerida para la elaboración de aceite de oliva es de origen español o italiano. Asimismo, habrá faltante de repuestos.
Ciruela
Varios sectores de la agricultura mendocina se verán afectados en menor o mayor medida por la resolución de la AFIP. Un fiel ejemplo, es el de la ciruela desecada.
En el caso específico de este producto, existen cuatro grandes elaboradores a nivel mundial: Estados Unidos y Francia en el hemisferio norte y Argentina y Chile en el hemisferio sur. “Una errada decisión en estas nuevas medidas, sumada a la inflación, los elevados costos laborales medidos en dólares, un dólar estable no retributivo, retenciones a la exportación y demora en la efectivización de los reintegros por exportaciones, motivará que Argentina pierda mercados”, explicó Bustos Carra.
A los productores de ciruela les preocupa, a medida que avance el año, la provisión de vidrio para la elaboración de frascos y reactivos químicos utilizados para diferentes exámenes a los que son sometidas las ciruelas.
Vitivinicultura
Otro caso crítico es el de la vitivinicultura. El ingeniero Juan Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, nos dijo: “Es este el momento más crítico para la vitivinicultura. Es ahora cuando se importan la mayoría de los insumos para elaboración, y se necesitan con urgencia. La incertidumbre ha provocado que ninguna bodega haga pedidos por el momento, por miedo a que sus compras sean rechazadas”.
En los últimos 20 años Argentina incorporó a sus bodegas tecnologías importantes, lo que le otorgó mayor presencia en los mercados y se evitó la caída precipitada del mercado interno. Para todo esto fue necesaria la incorporación de equipos de riego por goteo, prensas, filtros, fraccionamiento, barricas y todo tipo de maquinarias que intervienen en la elaboración. Hoy, se necesitan repuestos para el mantenimiento de estas maquinarias, y deben ser traídos desde el exterior. Por estos problemas, el ministro de Agroindustria y Tecnología, José Luis Álvarez, realizará gestiones ante funcionarios del gobierno nacional.
El ajo
Juan José De Marchi -productor de ajo de Tupungato- explicó que como consecuencia de anteriores medidas de restricción a las importaciones establecidas por el Gobierno Nacional, “tenemos grandes dificultades para conseguir ruedas y repuestos de tractores. Hay problemas también para la obtención de algunos agroquímicos”.
Afirma que el principal temor que tienen en el sector es que con esta nueva resolución ocurra lo mismo que ocurrió en mayo de 2011, cuando Argentina puso frenos a las importaciones desde Brasil y como consecuencia “nosotros perdimos las licencias automáticas a ese país. Brasil decidió comprar ajo a China y nosotros perdimos mercado”.
Otra preocupación que los desvela es que no se autorice la entrada de fertilizantes o bien se retrase su entrega. “Esto generaría demoras en los envíos. Estamos a unos 20 días de solicitar este tipo de productos”.
La medida
La implementación de la nueva medida presenta entonces distintos inconvenientes. Según explicó el economista José Vargas, director de la consultora Evaluecon, Argentina no puede sustituir todos los bienes que se dejen de importar por productos nacionales. “En caso de producirlos, estos casi siempre implican un costo mayor para los productores, y por tanto todo se traslada un aumento del precio y al consumidor final”.
El licenciado en economía Fernando Trollano destacó que hay insumos imprescindibles para la elaboración que sufrirán un incremento de los tiempos y burocracia para ser obtenidos. “Esto puede afectar los compromisos asumidos por el sector exportador”.
Otro resultado de esta política es la represalia que están tomando y que tomarán los terceros países afectados por ello. Incluso dentro del marco del Mercosur, la respuesta no se hizo esperar y los socios comerciales más cercanos de Argentina están imponiendo barreras a sus productos. A modo de ejemplo, las licencias de importación en Brasil para el ajo y vinos de Mendoza son no automáticas, y esto se está traduciendo en importantes demoras burocráticas y pérdidas económicas para los exportadores mendocinos.
La opinión del licenciado Vargas hace referencia también a que hay aspectos negativos que afectan a los productores. “Las medidas del Gobierno son primero genéricas y luego se estudia el caso de cada industria en particular. El gobierno de Mendoza debería salir a hacer bandera y proteger las industrias locales ante la postura del Gobierno Nacional”.
A favor
Alberto Gago, titular del Centro de Estudios e Investigaciones Regionales (CEIR), afirma que el escenario para algunos sectores agroindustriales puede ser complicado, pero entiende que en el país hay universidades e institutos de investigación; “podemos desarrollar y producir distintos insumos y maquinarias para la agroindustria”.
También entiende que “no se trata solamente de exportar fruta, sino también de exportar maquinaria, el desafío es ese; en los ’60 fuimos líderes. No sólo hay que pensar en los commodities, sino también en el desarrollo industrial”.
Fuente: www.losandes.com.ar




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