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Lo que nunca debes hacer con el aceite de oliva

November 15, 2016

El manjar español por excelencia es empleado para multitud de cosas (cocinar, hidratar, aliñar…) pero ahora unos expertos han determinado que en ocasiones lo usamos mal.


imagen-sin-titulo (1)El aceite de oliva es uno de los bienes más valiosos de España. Representa la esencia de la cocina mediterránea y es el preferido de los españoles. De hecho, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), de los 13,30 litros de aceite que consumimos cada año, casi diez son de oliva, incluyendo tres litros de categoría virgen.
No es de extrañar: nuestro país tiene dos millones de hectáreas consagrados al cultivo. Una generosa cantidad que convierte a España es el principal productor mundial de aceite de oliva: casi la mitad del aceite de oliva que se consume en el mundo se hace en nuestro país, seguido por Italia y Grecia.

El aceite es venerado por todos por su versatilidad y utilidad. Es perfecto para tomar en crudo como aliño de ensaladas y gazpachos o simplemente untado en el pan. También lo utilizamos para la piel, el pelo y para cocinar. Multitud de usos que ahora se pueden ver reducidos drásticamente tras lo publicado por la web médica ‘Prevention’, que detalla los 4 momentos en los que nunca jamás debemos utilizar el oro líquido.

1) Si no estás seguro de la procedencia
La primera advertencia es la de no utilizar aceite si no se está seguro de dónde procede. ¿La razón? La inmensa cantidad de aceites fraudulentos que hay en el mercado. De hecho, solo en Italia, el 80% del aceite es falso.
Un aceite es falso si tiene mezcla de aceites de diferente calidad, si ha sido embotellado con restos de cosechas anteriores (y se vende como fresco), y si el embotellado es engañoso (venden aceite de girasol como si fuese de oliva).

En España es difícil detectar un aceite fraudulento debido a la escasa información obligatoria que debe llevar el etiquetado. En general, señala la OCU, las etiquetas son correctas, pero bastante incompletas, pues ninguna indica la fecha de envasado o de cosecha y la legibilidad tampoco es su fuerte: “Las etiquetas de Hojiblanca, La Española y Aliada están impresas en letra demasiado pequeña, y en las de Arteoliva, Cordoliva y Consum la fecha de consumo preferente apenas se lee”.
La denominación “aceite de oliva” suele ser cierta, pero el calificativo Virgen o Virgen Extra no siempre es fiable. Por eso, si no estamos seguros de la calidad ni la procedencia del producto, mejor no consumirlo.

Desde la mencionada web aconsejan que elijamos aceites de Chile o Australia, ya que la United States International Trade Commission otorgó a estos dos países los informes más altos en cuanto a calidad y pureza. Asimismo, instan a no comprar nunca aceites envasados en una botella de color claro, pues la luz destruye los atributos más vulnerables del aceite de oliva, y un fabricante legítimo nunca utilizaría ese tipo de recipiente.

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2) Si lo usas para freír
Algunos gurús de la nutrición afirman que nuestro querido aceite de oliva saludable se convierte en francamente nocivo para el corazón cuando se calienta a temperaturas superiores a 320 grados para el de oliva virgen extra y 420 grados para el aceite de oliva virgen. Al calentarlo, se produce un proceso de hidrogenación, ocasionando que el líquido gane saturación al añadir multitud de átomos de hidrógeno.

El confidencial 
Incorporar aceite de oliva virgen extra mejora los batidos de frutas y verduras con las propiedades nutricionales del zumo de aceituna
No es dramático: el aceite no liberará toxinas dañinas, pero comenzará a descomponerse, asegura la nutricionista Bridget Bennett. “Gran parte del valor nutricional que asociamos con el aceite de oliva, como los ácidos grasos omega-3y antioxidantes, se destruye por el proceso de calentamiento”, añade. Para que el aceite conserve todas sus propiedades saludables y su sabor, se debe utilizar crudo. “Para freír mejor usar aceites de cacahuete”, dada su alta resistencia al calor.

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3) Para cocinar a la parrilla

Ni para freir ni para la parrilla… Muchas recetas recomiendan saltear las verduras y carnes en aceites de oliva y especias, o incluso mojar la parrilla con un poco del mismo para evitar que los alimentos se peguen. “Aunque hacer esto no te hará ningún daño, tampoco te hace ningún favor cuando se trata de maximizar el potencial del aceite, pues cuando se quema crea llamas”, aseguran los chef Marc Vetri y Alla Spina en Filadelfia.
La comida no necesita ningún aceite, pero las rejillas de la parrilla sí. Por eso, estos expertos recomiendan mojarlas con aceite vegetal o de semilla de uva. Y una vez que los alimentos estén cocinados, echar en ellos unas gotas de aceite de olvia virgen extra.

4) Para las pieles grasas
Son de sobra conocidas las propiedades hidratantes del aceite de oliva para el pelo y la piel. De hecho, es muy utilizado en mascarillas capilares y como crema corporal, jabones caseros, exfoliantes, geles de ducha, y un largo etcétera.
No obstante, hay que tener cuidado, ya que según ‘Prevention’ este oro líquido puede causar estragos en las pieles con tendencia acneica. Eso es porque el aceite de oliva es comedogénico, esto es, que puede obstruir los poros. En su lugar, los expertos recomiendan el uso de aceite de girasol, de onagra o de argán.

 

Fuente| www.elconfidencial.com

 

 

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